EL PLANTON DEFINITIVO, UNICA SOLUCION PARA LA POBRE SILVIA DE LA CIENEGA

Silvia de la Ciénaga y La Cruz, una joven madre de 25 años de edad con tres hijos a cuestas, se impacienta ante el coro de llantos de sus crías, porque no puede eludir su responsabilidad de atender su llamado: es de hambre. No tiene a quien acudir, sus familiares cercanos pasan por la misma penuria. Uno de ellos (Tio) nació con el síndrome de Down, hace días tuvo que llevarlo en compañía de una prima a la emergencia de un hospital. El médico, con tan solo verlo, supo cuál era su enfermedad, sus huesos lo delataban. Cuando la balanza de peso marco 37 kilos, todos se miraron con profunda tristeza. El encogido hombre presenta un severo cuadro de desnutrición. “Deben alimentarlo bien o morirá”, fue la sentencia del galeno, quien no le prescribió ninguna medicina, sino comida.

Silvia se queda en silencio, en su mente está la imagen de sus hijos tan flacos como su tío. Sabe que debe buscar alimentos “como sea” para no dejarlos morir de hambre, los zamuros reconocen cuando se acerca la muerte y empiezan a sobrevolar el rancho donde viven. Sus rostros esqueléticos la empujan a ir una vez más al vertedero de basura. Se arma de valor y toma de la mano al mayor de ellos de 7 años.

Silvia lleva años sobreviviendo con lo que recoge de un lugar con agua estancada que queda cerca de su casa y que los pobladores de la zona llaman “La Ciénega” un vertedero de basura que “bautizaron” con su mismo apellido, por ser reconocida como una de sus asiduas visitantes. Sus apellidos combinado al mejor estilo europeo, La Ciénega y La Cruz unido a sus ojos verdes hace pensar que se trate de una noble que cayó en desgracia.

Inicia la jornada del día, con dos vasos de agua de maíz con un poco de azúcar en su estómago y un pedazo de pizza que la noche anterior encontró en una caja tirada en la avenida principal donde caminaba.

Se acerca el camión y los ánimos de los comensales se alteren, cada día llegan más buscando “algo que comer”. Además Silvia y su hijo mayor que toman los mejores puestos, están varios vecinos y otros desconocidos en una segunda fila. Ya aterrizaron más de 20 zamuros que miran recelosos a sus competidores, se están quedando sin espacio, algunos saltan furiosos.

LLEGA EL CAMION DE LA BASURA, INICIA LA PELEA POR LA PROTEINA

Silvia sabe por experiencia donde viene la proteína. Apenas se inicia la descarga, brinca sobre una bolsa que se pesada y la toma con las dos manos. Otros la miran y se van acercando pero ella no deja ver su contenido. Los desperdicios de pollo y carne traen proteína y eso produce energía. Ya ha comido de eso, sabe limpiarla y cocinarla. Toca hacerlo para saciar el hambre; en su ropa melindrosa se pegan larvas y gusanos que no percata sacudirse.

Silvia Reina de Suecia

Se alegra, los desperdicios encontrados son de carne, preparara sopa con ellos o los sofreirá para reducirles el mal estado. “A veces preferimos ni mirar lo que comemos”, le dijo a una vecina de faena que la miraba con envidia.

Al otro lado del mundo, Silvia la Reina de Suecia celebra un ritual levantando su copa y brindando en un almuerzo con langosta y caviar que ofrece a sus invitados, empresarios de varios países vecinos, muchos vienen de Noruega, vecinos y buenos proveedores de basura, tan nutritiva como la de su alma gemela de Maracaibo. Están allí para compartir un acto donde se les ha pedido asistir para presentarles la última versión de una maquina (especie de caldera) para quemar basura, base de un negocio fabuloso de los suecos.

Muchos kilómetros de distancia la separan, pero por un segundo, se les ve cierto parecido. Quizás tengan una raíz de parentesco y no lo saben. Tienen en común la basura como proveedora de energía. Ambas son muy creativas. Ellas deben priorizar lo que es importante. Una salva a sus hijos dándole de comer de la basura, la otra desarrolla a su país, quemando basura para producir energía limpia y un gran negocio.

EN LA LUCHA POR SOBREVIVIR TODOS BUSCAN EN LA BASURA

En su carrera diaria contra el hambre, muchos venezolanos viven de la basura, que contienen sobras de comida. En Suecia es diferente, los restos de basura son clasificados y la de alimentos se recicla como abono para las siembras orgánicas. Hay una gran diferencia en el uso de los desperdicios, esta situación aleja más a las dos Silvias. La Reina de Suecia, representa al desarrollo sostenible y nuestra Silvia, el hambre y la involución del hombre hacia estadios de pobreza extrema ya superados en casi todo el mundo, así cargan la pesada cruz los pobres. Pero no hay dudas que ambas saben lo que hacen, Silvia la Reina Sueca de origen Vikingo, trabaja en el desarrollo de su país y la nuestra trata de salvar a sus hijos desnutridos.

En la lucha por sobrevivir al hambre todos buscan en la basura.C

 

Como el caso indignante de Silvia de la Ciénaga, en una nota de prensa de la reportera Mariela Nava del diario la Verdad, nos informa: “de Cada 10 personas que viven del relleno sanitario, ocho son niños y dos son adultos jóvenes.Un relleno “construido” en 1.981 para “depositar” la basura (a cielo abierto) de Maracaibo la ciudad petrolera, segunda en importancia de Venezuela un país “potencia” en basura, no como Suecia que la quema para producir energía, sino para que los más pobres se alimenten de ella.“La Ciénega” produce un poco de contaminación por la generación de gases y lixiviados para la ciudad, en Suecia los gases son usados para producir energía usada como calefacción. No es una gran diferencia porque aquí nosotros tenemos petróleo barato y otros problemas políticos más urgentes que atender, según nos demuestra la agenda política que vemos todos los días en los distintos medios.

SILVIA DE LA CIÉNEGA ESTA ENFERMA Y SU TOCAYA NO LO SABE

 Silvia de la Ciénaga, su familia y muchas otras personas afectadas por la desnutrición, ahora enfrentan cuadros de anemia nutricional, bocio y deficiencia de vitamina A. Esta decaída, irritada y cansada. Su expectativa de vida se reduce. Según el PNUD (ONU) está dentro de las personas afectadas por patrones de mortalidad.

VIKINGOS NO COMEN BASURA LA QUEMAN Y VENDEN COMO ENERGÍA

Aunque los venezolanos no seamos suecos también podríamos quemar basura y venderla como energía, ellos aplicando Planes Estratégicos muy sencillos han logrado crear industrias quemadoras de basura tan grandes que tienen que importar de sus países vecinos para poder mantener el ritmo de producción de sus plantas. Han hecho un gran negocio con la basura. Antes Suecia era muy pobre y vivía de la agricultura cuando su principal producto era la avena con niveles de desempleo muy altos en medio de la II guerra mundial.

Plan Estratégico de Suecia: de la pobreza a la modernidad concertada

Suecia es un país verde y líder mundial en desarrollo en uso de tecnologías limpias y valorización energética estratégica, que se ha propuesto el mega reto ambiental de “residuo cero” y sin pobres.

Para alcanzar simultáneamente estas metas políticas y económicas, la sociedad sueca reparte responsabilidades entre sus agentes sociales. El sector privado se encarga de mantener el dinamismo del sector productivo, mientras que el sector público se ocupa de la enseñanza, los servicios públicos y la cobertura social.

LA PLANIFICACION ESTRATEGICA PRODUCE BUENOS RESULTADOS

Como buenos resultados obtenidos por la aplicación del método de la planificación estratégica concertada, a finales del año 2009, Suecia contaba con diez de las compañías privadas más importantes a nivel mundial, entre ellas: VOLVO, Ericsson y Electrolux.[] Casi toda la producción industrial sueca es realizada por empresas privadas.

La población económicamente activa (PEA) es de unos 4,9 millones de personas, de los cuales alrededor de un tercio cuentan con estudios de educación superior. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la clave del crecimiento de la productividad sueca son la desregulación, la globalización y el apoyo al sector tecnológico. El éxito de Suecia es debido a un modelo económico respetuoso con la empresa privada, de hecho se encuentra en el puesto 23 de 178 países en el índice de Libertad Económica año 2015, a pesar de un alto nivel de tributación redistributivo.

En 2015, contaba con una población total de poco más de 9,7 millones de personas, de las cuales el 98 % cuenta con acceso a Internet, lo que lo convierte en el país con la mayor penetración del servicio en el mundo.

Los suecos disfrutan de un alto nivel de vida, y el país es generalmente percibido como moderno y liberal, ubicado entre los países con mejor Índice de Desarrollo Humano (IDH), actualmente ocupando la decimocuarta posición.

Suecia ocupa el cuarto lugar en el mundo en el Índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial, pero es quizás más sorprendente que también ocupe el puesto 18 entre 177 países en el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage, muy cerca del puesto 10 que ocupa los EE UU. En contraste, Francia ocupa el puesto 62 y Brasil el puesto 100, mientras que Perú, Chile y Colombia ocupan los puestos 44, 7 y 37, respectivamente.

En palabras del investigador sueco Lars Tragardh, de la University College de Estocolmo, “los suecos piensan que la tarea más importante del Estado es promover la autonomía individual y la movilidad social”. Que el Estado busque lograr igualdad de oportunidades para todos pero usando mecanismos eficientes que generen los incentivos necesarios para asegurar la prosperidad a largo plazo.

El 96% de los residuos en Suecia se utiliza en plantas de incineración, las cuales proveen de calefacción a 810.000 hogares, y de electricidad a 250.000. La incineración es popular en países como Japón donde la tierra es un recurso escaso.

DONDE HAY CULTURA NO HAY BASURA

Las campañas que décadas atrás inició el gobierno sueco dieron buenos resultados, y hoy hogares y vecindarios mantienen la cultura de separar sus desperdicios como un hábito.

Que el 99 por ciento de la basura se recicle es un logro que cuenta Suecia con orgullo y la meta es aún más ambiciosa, quieren que su país sea el primero que produzca cero basuras. Pero ¿Para qué reciclar todos los desechos?, la respuesta es muy simple: para producir energía.

Silvia de La Ciénega y La Cruz y la Reina Silvia de Suecia no se conocen, pero tienen en común que usan la basura como insumo para producir energía. Espero que algún día (pronto) se sienten a conversar sus experiencias y “que las dos puedan comer de la basura” en el buen sentido de la palabra.

El plantón definitivo para que Silvia la de la Ciénaga y todos los pobres de Venezuela puedan tener una buena vida como lo hace Silvia la Reina de Suecia, es haciendo lo que ella hace, promover planes de desarrollo y en Venezuela seria muy fácil hacerlo porque lo ordena el articulo 299 de la constitución nacional.

Si usted apoya que se apliquen Planes de desarrollo para Maracaibo para que podamos hacer de la basura un gran negocio como los suecos, envía este documento a todos tus contactos y apoya nuestra causa.

Fundación Propuesta País   www.propuestapais.org

Néstor Rincon   @Nestorrinconf

Presidente

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