Sin planes estratégicos los jóvenes venezolanos seguirán huyendo del país

Son muchos países del mundo -incluidas potencias económicas- que han atravesado crisis socio económicas como la de Venezuela, y la gran mayoría, han sabido reponerse.  Muchos países han logrado emerger de las crisis aplicando planes estratégicos con claros objetivos.

Por Vanessa Rodríguez

Eduardo Alberto Díaz, un joven de 21 años de edad se encontraba cursando Estudios Internacionales en la UCV, interrumpió su carrera ante una oportunidad laboral en Ecuador.

“Para mí fue sencillo, lo que gana un profesional universitario en Venezuela no es suficiente ni siquiera para cubrir la canasta alimentaria. Cuando una compañera me dijo que estaban buscando venezolanos para dar clases de inglés en Ecuador no lo pensé dos veces”.

El joven lleva tres meses en Ecuador, donde el gobierno le otorga 375 dólares mensuales, alojamiento y dos comidas al día por enseñar inglés en comunidades humildes alejadas de las grandes ciudades. “En este momento mi prioridad es ahorrar lo más que pueda para independizarme y viajar a otro país como Canadá o Australia, donde quisiera continuar con mis estudios de pregrado”.

Preguntado acerca del futuro de Venezuela, Díaz parece estar convencido de que no existe ninguna solución, ni acuerdo político a corto plazo que logre paliar la coyuntura, por lo que no tiene ninguna intención de pisar suelo criollo.

La fuga del talento capacitado es un hecho que tiene un impacto directo en el patrimonio intelectual del país, porque representa una inversión pérdida de miles de millones de bolívares, que las familias venezolanas y el estado dedicaron a la formación de este capital humano, y esto representa, graves consecuencias para el futuro de Venezuela pues es la mano de obra calificada que necesitamos para levantar la producción.

Entre las razones por la que decenas de miles de jóvenes graduados y con estudios universitarios se han obligados a buscar mejores oportunidades de vida en otras latitudes destacan la inseguridad, inflación, el desempleo, escasez, el constante enfrentamiento políticos y el deterioro generalizado de la calidad de vida. Esto ha impedido que el talento criollo pueda visualizar un futuro promisorio en Venezuela.


Son muchos países del mundo -incluidas potencias económicas- que han atravesado crisis socio económicas como la de Venezuela, y la gran mayoría, han sabido reponerse, la solución ha sido la aplicación  de Planes bien estructurados con objetivos concertados entre representantes de los Estados y de la representantes de la iniciativa privada, apoyados por equipos técnicos, líderes comunitarios y el compromiso de las comunidades.

Algunos ejemplos históricos:


Hiperinflación alemana en la década de los 20.

A pesar de su bonanza económica en la actualidad, Alemania ha sufrido graves crisis sociales y económicas a lo largo de su historia. Una de las más notorias ocurrió entre los años 1921 y 1923, en el territorio conocido para aquel entonces como la República de Weimar (nombre de Alemania durante el período de entreguerras).

La hiperinflación nació casi inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial, gracias al primer pago por las reparaciones que varias naciones le impusieron a Alemania. Para poder honrar estas obligaciones, en agosto de 1921, comenzaron a imprimir marcos de manera desbocada y con ello devaluaron su monda.

El marco alemán pasó de un valor de 60 marcos por dólar a 8.000 hacia finales de 1922. En otras palabras, el costo de la vida se multiplicó 16 veces en un solo año.

La inflación no aminoró hasta 1924 cuando concluyó la emisión indiscriminada de billetes y el gobierno decidió colocar en circulación una nueva moneda denominada Reichmark, la cual respaldaron  con tierras y bienes industriales del país para darle fiabilidad.

El efecto taquilla

Otro caso grave fue la crisis económica en México durante los primeros años de la década del 90, que tuvo repercusiones mundiales. Muchos analistas coinciden en que se originó debido a la fuga de capitales que redujo las reservas internacionales de 29.000 millones de dólares a 10.500 millones, lo que derivó a su vez en la fuerte devaluación del Peso mexicano al tercer día de la presidencia de Ernesto Zedillo.

En horas de la noche del 19 de diciembre de 1994 una élite encabezada por sectores sindicales y empresariales decidió implementar lo que se conoce como el Pacto de Solidaridad Económica, con el que se determinaba la ampliación de la banda de flotación; es decir, el Peso pasaba de 3.50 a 4 por dólar (devaluación del 15%).

El Peso solo duró dos días en su nuevo valor antes de que el Banco de México decidiera retirarse definitivamente del mercado cambiario y se desplomara su valor.

Limitando la depreciación a un 15% dejó a la moneda azteca sujeta a presiones especulativas y se repetía el mismo error cometido por gobiernos anteriores, al tratar de oponerse a una tendencia natural del mercado cuando la población trata de proteger el valor de sus activos, acudiendo a una moneda estable.

El desplome del peso y el aumento de las tasas de interés se convirtieron en un golpe mortal para el sistema bancario, que sufrió un aumento exacerbado de su cartera vencida. Algunos economistas aseguran que el costo de la quiebra bancaria aún lo están pagando los mexicanos en la actualidad.

De esta crisis, sin embargo, hay lecciones positivas. El hecho de que la moneda se haya mantenido en libre flotación ha sido muy positivo para la economía y los políticos han entendido que por muy poderosos que sean, nadie puede oponerse a la fuerza del mercado.

La crisis del sudeste asiático

Lo que alguna vez fue conocido como el milagro económico asiático se transformó en una verdadera pesadilla en el mes de julio de 1997 cuando los inversionistas perdieron la confianza en su moneda.

El mercado asiático logró establecer altas tasas de rendimiento para las inversiones que en su momento lograron ser muy atractivas para los demás continentes. Sin embargo, cuando Estados Unidos decidió bajar los tipos de interés para tratar de frenar su propia recesión, inmediatamente el mercado norteamericano se volvió más atractivo que el asiático, que pasaba a ser demasiado arriesgado para los inversionistas.

La crisis estalló en Tailandia, pero paulatinamente se comenzó a dar un efecto dominó que afectó a Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Malasia y el resto de los países asiáticos, lo que despertó una  coyuntura económica en el continente sin precedentes. Tan solo durante las primeras semanas de este hecho, un millón de tailandeses y más de 20 millones de indonesios terminaron en la pobreza.

Hablamos de devaluación, reducción de las importaciones, bolsas devaluadas, altos precios y una subida empinada dentro de la deuda privada.

Planes de recuperación que incluyeron, un conjunto de objetivos tales como nuevas recaudaciones fiscales, intervención del Fondo Monetario Internacional para mejorar la gestión de los gobiernos, gobiernos mas corporativos, el remplazo de las inversiones norteamericanas por europeas y asiáticas, así como la participación  de movimientos sociales y disturbios, llevaron a la caída de varios gobiernos en la región, lo que permitió la recuperación progresiva en el continente.

¿Y Venezuela?

Nestor Rincon,  presidente de la Fundacion Propuesta Pais, @propuestapaisve, una ONG que promueve la aplicación de la Planificación Estratégica de consulta abierta para la solución de la crisis venezolana y el desarrollo del país, dice que muchos países han logrado emerger de las crisis aplicando planes estratégicos con claros objetivos.

“Esos países son la mejor prueba de lo que venimos diciendo, que la única solución a la crisis de Venezuela es la aplicación de planes estratégicos elaborados en conjunto entre el sector público y privado en todos los niveles de gobierno.”

Rincón reitera que todas las instancias de gobierno están obligadas a presentar sus planes de desarrollo donde se acuerden objetivos de desarrollo socioeconómico.

“Esto es lo único que puede producir confianza en los inversionistas para que a su vez puedan generar nuevos empleos. Todos debemos asumir el compromiso de exigir a las autoridades que convoquen los consejos de planificación y se discutan estos planes. Ese es el primer paso para ir superando la crisis progresivamente, porque no hay soluciones mágicas, ni va a venir ningún mesías a salvarnos, nos tenemos que salvar nosotros mismos”, acotó el presidente de la fundación Propuesta País.

Vanessa Rodríguez @nessacrlupo

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